Support the Resistance Movement in Myanmar

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¡Apoyemos al movimiento de resistencia en Myanmar!

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Quienes Somos

Who we are

We are a collective group of activists from Myanmar who mainly are doing backend support to various groups of (labor, students, youth) activists who are resisting against the ferocious military rule. We have assisted these activists and groups with their needs for safe houses, mobilized funds and food to support the IDPs who had to flee from their villages or cities due to the military’s artillery shelling, through the youth activists, who are helping these IDPs to get to safe places and to get the supplies needed for their survival, fulfilled other essentials and strategic needs in their fight against the oppression by the military. In addition, we also helped to connect the civil servants such as railway workers who need cash support with those who can donate. Please bear with us that we cannot name these groups we support for their security.

Soon after the coup, each of us in the collective involved in the resistance against the military and closely supported and worked with the labor unionists and student unionists. Feminist, labor, student and political activists in our collective also ran the Facebook page named We Resist-Burma through which we mobilize and stand together with the masses during the resistance. Since a year before the coup, we organized together during the first wave of Covid 19 in Myanmar and worked on several activities such as research on labor issues and mutual aid support to the workers who were either unemployed or dismissed unfairly. We are currently based within and outside of Myanmar.

Somos un colectivo de activistas de Myanmar que hacemos tareas de apoyo a varios grupos (sindicatos, estudiantes y jóvenes) que resisten ante el criminal régimen militar. Prestamos ayuda para conseguir casas seguras, recaudar fondos y entregar alimentos a las personas desplazadas internas que han tenido que huir de sus pueblos a causa de los ataques de artillería. Este apoyo lo realizamos a través de activistas estudiantiles que ayudan a estas personas desplazadas a encontrar alojamiento seguro y los suministros que necesitan para su supervivencia. También ayudamos a cubrir otras necesidades estratégicas y básicas de quienes se enfrentan al régimen y hemos ayudado a sectores de la administración (como ferroviarios) que necesitaban ayuda económica desesperadamente a ponerse en contacto con colectivos de donantes. Lamentablemente, no podemos dar nombres concretos de grupos o colectivos por motivos de seguridad.

Poco después del golpe, cada integrante de nuestro grupo participó en el movimiento de resistencia y se asoció a un colectivo sindical o de estudiantes para dar un apoyo más estrecho. Activistas feministas, sindicales o estudiantiles de nuestro colectivo abrieron la página de Facebook We Resist-Burma, a través de la cual nos movilizamos y unimos a la población para resistir. Ya un año antes del golpe nos habíamos organizado durante la primera ola de la pandemia de Covid-19 y pusimos en marcha varias iniciativas de desarrollo sindical y de apoyo mutuo entre trabajadores y trabajadoras que habían perdido su puesto de trabajo o habían sufrido despidos fraudulentos. En este momento tenemos presencia dentro y fuera de Myanmar.

Further info

Más info

Facebook:
/we.resist.burma

Contact:
[email protected]



Millions of people continue to risk their livelihood by resisting the military coup with non-violent actions. Fascist military forces have killed over 900 people and arrested over 5000 protestors unjustly. Despite these grave threats, Myanmar people are still resisting on the streets, in cities, rural areas, and in some cases have fled into the jungles. Support us to sustain the resistance, to restore our freedom and to establish Peoples’ Democracy in Myanmar.

Flash mob protest led by young women on July 14

REPRESSION AND RESISTANCE

On February 1, the Myanmar military junta staged a coup and forcefully took power from the elected government. Millions of people across the country have protested since the early days of the coup. Doctors and nurses who in earliest participated in the civil disobedience movement were later joined by the teachers, students, railway workers and civil servants from different sectors. Also, workers, especially thousands of garment workers took to the streets to protest the coup.

Throughout February, people rallied through mass protests and demonstrations on the streets, and raids and arrests of protest leaders began. Starting in March, police crackdown on the protesters intensified as they used rubber and live bullets and shot the protesters, often aiming at head. As of July 20, 922 civilians have been killed and 5315 are under detention; of them 255 are sentenced and 1963 have been issued arrest warrants.

Military junta also use other strategies to oppress the movement around the country such as receiving protesters personal information from informants, then raiding the homes of protest leaders and arresting their family members as hostages if protest leaders are not present. Finally, arrest and murder of protestors has been pervasive.

Yet, despite these grave threats, people in different parts of the country continues to show their dissent in important ways. Since large rallies have been heavily policed by police/military or plain-clothed police in civilian cars--including attempts to arrest protestors by driving their cars into the protest crowds--protestors have turned to “flash mob street protests.” The barbaric acts by the military have pushed many people to organize themselves into resistance groups to protect the unarmed civilians against the plunder by the military and to fight for the freedom and peoples’ democracy in Myanmar. For this peoples’ struggle against the fascist military regime in Myanmar, we kindly ask your support in order for us to sustain the resistance and establish the peoples’ democracy.

Mass movement against the military coup in Yangon downtown on February 7

WHERE WE NEED YOUR SUPPORT

These anti-coup protesters, activists and resistance groups need constant help with the following:

  • Rental fees for safe housing for staying
  • Printing leaflets/stickers and creation of banners
  • Logistical costs related to mobilization, organizing and staging protests
  • Support for those who now have to stay in underground and have no earning
  • Support for those who are resisting the military forces in other forms for their subsistence needs
A garment union leader along with student and youth activists is giving a speech to the crowd of garment workers and the public in Yangon on February 8

Millones de personas siguen arriesgando sus vidas al resistir al golpe de estado militar mediante acciones directas no violentas. El ejército fascista ya ha matado a más de 900 personas y ha detenido a más de 5.000 manifestantes. A pesar de estas serias amenazas, los y las habitantes de Myanmar no dejan de resistir en las calles, en las ciudades, en las zonas rurales y, en algunos casos, se han refugiado en las selvas. Ayúdanos a mantener viva la resistencia, a reconquistar nuestras libertades y a establecer una democracia popular en Myanmar.

Flash mob organizada por mujeres jóvenes el 4 de julio

REPRESIÓN Y RESISTENCIA

El 1 de febrero, una junta militar dio un golpe de estado en Myanmar y arrebató el poder al gobierno electo. Desde los primeros días de la asonada, millones de personas se han manifestado en su contra. Doctores y doctoras, enfermeros y enfermeras fueron quienes se unieron desde el principio al movimiento de desobediencia civil, al que luego se sumaron enseñantes, estudiantes, ferroviarios y funcionarios y funcionarias de diversos sectores. Miles de trabajadores y trabajadoras, sobre todo del sector textil, salieron a las calles para manifestarse contra el golpe.

Las marchas y concentraciones se sucedieron durante todo el mes de febrero, a la vez que daban comienzo las redadas y las detenciones de personas que se habían destacado en las protestas. Los ataques policiales contra las manifestaciones se intensificaron en marzo, con el empleo de balas de goma y munición real. A menudo disparaban a la cabeza. Como resultado, a 20 de julio se han producido 922 asesinatos de civiles, mientras que otras 5.315 personas permanecen detenidas, de las cuales 255 ya han sido juzgadas y condenadas, y otras 1.963 se encuentran en busca y captura.

La junta militar también ha recurrido a otras estrategias por todo el país para reprimir al movimiento de desobediencia, tales como emplear informantes para identificar a los y las manifestantes, hacer redadas en los domicilios de las personas destacadas en las protestas o tomar a sus familiares como rehenes cuando no pueden encontrar a la persona en cuestión. Así, las detenciones y asesinatos de disidentes son habituales.

Sin embargo, a pesar de los serios riesgos a los que se enfrentan, muchas personas en diferentes partes del país no cejan en su disidencia y la demuestran de muchas maneras relevantes. Dado que las concentraciones multitudinarias son atacadas por la policía y el ejército o por agentes de paisano en coches sin identificar (incluidos los intentos de atropellar manifestantes), se ha recurrido a organizar flash mobs callejeras. El bárbaro comportamiento de las fuerzas armadas ha llevado a muchas personas a organizar grupos de resistencia para proteger a la población civil desarmada y luchar por la libertad y por una democracia popular en Myanmar. Es para esta lucha del pueblo de Myanmar contra el régimen fascista y militar que pedimos vuestro apoyo. ¡Ayudadnos a mantener viva la resistencia y a establecer una república popular en Myanmar!

Multitudinaria manifestación en el centro de Yangon contra el golpe militar el 7 de febrero.

POR QUÉ NECESITAMOS VUESTRO APOYO

Los grupos de resistencia y desobediencia frente al golpe necesitan constantemente recursos para:

  • Alquileres de pisos seguros en lo que alojarse.
  • Gastos de imprenta para carteles, folletos y pancartas.
  • Gastos de logística derivados de las movilizaciones y de su organización.
  • Apoyo económico para quienes han perdido sus ingresos por estar en busca y captura.
  • Apoyo económico para la subsistencia de quienes han optado por oponerse a las fuerzas armadas de otras maneras.
Una sindicalista del sector textil, junto con activistas estudiantiles y juveniles pronuncia un discurso antes trabajadores y trabajadoras del sector y el público congregado en Yangon el 8 de febrero.

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