Support the Resistance Movement in Myanmar

Apoya el movimiento de resistencia en Myanmar



Millions of people continue to risk their life and livelihood by resisting the military coup. Fascist military forces have killed close to 1,400 people and arrested more than 8,300 protestors to this day. Despite these grave threats, the people such as workers, women, youth and students in Myanmar keep resisting on the streets, in cities, in rural areas, and in some cases have fled into the jungles.



Support us to sustain the resistance, to restore workers' rights and civil liberties.

REPRESSION AND RESISTANCE

On February 1st 2021, the Myanmar military junta staged a coup and forcefully took power from the elected government. Millions of people across the country have protested since the early days of the coup. Doctors and nurses who participated in the earliest stages of the civil disobedience movement were soon joined by the teachers, students, railway workers and civil servants from different sectors. Especially thousands of garment workers took to the streets to protest the coup.

Throughout February, people rallied in mass protests and demonstrations on the streets. In retaliation, raids and arrests of protest leaders began. Starting in March, police crackdown on protesters intensified as they used rubber and live bullets, often aiming at the head. The military junta also uses other strategies to suppress the movement. For example, they gather personal information of people and supporters who involved in the civil disobedience movement and protests through informants. After the tip-off, the arrest and raids followed and sometimes family members, including children, are held as hostages if their primary targets are not found. The arrest and murder of protesters has been pervasive, close to 1,400 civilians have been killed while more than 8,300 are arrested, charged or sentenced as of December 31st . (source: aappb.org)

Yet, despite these grave dangers, people in different parts of the country continue to show their dissent in various ways. Since large rallies have been heavily policed also by military or plain-clothed cops in civilian cars - including attempts to arrest by driving into crowds - protesters have turned to "flash mob street protests". As the junta intensified its rampant violence, some young protesters, including men and women, were pushed to flee into the jungles and formed resistance groups to protect the unarmed civilians against the plunder by the military and to fight for the freedom and peoples' democracy in Myanmar. For the continuation of the struggle against the fascist military regime, we kindly ask for your support!

Workers rally in front of ILO (International Labour Organisation) liaison office in Yangon in March 2021.

WHERE WE NEED YOUR SUPPORT

All collected funds will go to friends and labour union activists connected to the grassroot Federation of General Workers Myanmar (FGWM). The anti-junta protesters, activists and resistance groups need constant help with the following:

  • Rental fees for safe housing
  • Printing leaflets/stickers and the creation of banners
  • Logistical costs related to mobilization, organizing and staging flash-mob protests
  • Support for survival needs of resistance groups who need to stay underground
Workers inside a garment factory express support for the civil disobedience movement.

With international antifascist greetings!

#UnitedAgainstTheJunta

International Confederation of Labor (ICL)
Federation of General Workers Myanmar (FGWM)


Millones de personas siguen arriesgando su vida y sus medios de subsistencia resistiendo al golpe militar de Manmar. Las fuerzas militares fascistas han matado a cerca de 1.400 personas y han detenido a más de 8.300 manifestantes hasta el día de hoy. A pesar de estas graves amenazas trabajadorxs, mujeres, jóvenes, estudiantes y demás clases populares de Myanmar siguen resistiendo en las calles, tanto en ciudades como en zonas rurales y en algunos casos incluso en la selva. Ayúdanos a mantener la resistencia, a restaurar los derechos de los trabajadores y las libertades civiles.

REPRESIÓN Y RESISTENCIA

El 1 de febrero de 2021, la junta militar de Myanmar dio un golpe de estado y arrebató por la fuerza el poder al anterior gobierno. Millones de personas de todo el país han protestado desde los primeros días del golpe. A lxs médicxs y enfermerxs que participaron en las primeras fases del movimiento de desobediencia civil se unieron pronto profesorxs, estudiantes, trabajadorxs ferroviarixs y funcionarixs de distintos sectores. Especialmente, miles de trabajadorxs de la industria textil salieron a la calle para protestar contra el golpe.

A lo largo de febrero la gente se reunió en protestas y manifestaciones masivas en las calles. Como represalia, comenzaron las redadas y las detenciones de lxs líderes de las protestas. A partir de marzo, se intensificó la represión policial contra lxs manifestantes, utilizando balas de goma y munición real, a menudo apuntando a la cabeza. La junta militar también utiliza otras estrategias para reprimir el movimiento. Por ejemplo, recopilan información personal de personas y simpatizantes que participan en el movimiento de desobediencia civil y en las protestas a través de informantes. Tras el chivatazo, siguen las detenciones y las redadas y, a veces, si no encuentran a las personas que buscan, retienen como rehenes a los miembros de la familia, incluidxs niñxs. La detención y el asesinato de manifestantes ha sido generalizado: cerca de 1.400 civiles han sido asesinadxs y más de 8.300 están detenidxs, acusadxs o condenadxs (información del 31 de diciembre de 2021. Fuente: aappb.org).

A pesar de estos graves peligros, la gente sigue mostrando su disconformidad de diversas maneras en distintas partes del país. Debido a la represión en las grandes concentraciones, donde militares y policías de paisano en coches civiles han vigilado e intentado arrestar a manifestantes adentrándose en las multitudes, lxs manifestantes han recurrido a "protestas callejeras flash mob". Cuando la Junta intensificó su violencia desenfrenada algunxs jóvenes manifestantes se vieron obligados a huir a la selva y formaron grupos de resistencia para proteger a la población civil desarmada frente al saqueo de los militares y para luchar por la libertad y la democracia popular en Myanmar. Para que continúe la lucha contra el régimen militar fascista, te pedimos apoyo.

Concentración de trabajadores frente a la oficina de enlace de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) en Yangon en marzo de 2021.

DÓNDE NECESITAMOS TU APOYO

Todos los fondos recaudados se destinarán a lxs amigxs y activistas sindicales del sindicato de base Federación de Trabajadores Generales de Myanmar (FGWM).

Lxs manifestantes, activistas y grupos de resistencia antijunta necesitan ayuda constante para lo siguiente:

  • Gastos de alquiler de viviendas seguras
  • Impresión de folletos/pegatinas y creación de pancartas
  • Costes logísticos relacionados con la movilización, la organización y la realización de protestas flash-mob
  • Apoyo a las necesidades de supervivencia de los grupos de resistencia que necesitan permanecer en la clandestinidad
Los trabajadores de una fábrica de ropa expresan su apoyo al movimiento de desobediencia civil.

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